Elfyn Evans conquistó su primer título mundial después de una temporada en la que Oliver Solberg y Sami Pajari llevaron la definición hasta las últimas curvas del Rally de Cerdeña. Tres pilotos de Toyota, seis puntos de diferencia entre el primero y el tercero y una lucha que confirmó el protagonismo de una nueva generación en el Campeonato Mundial de Rally.
Después de cinco subcampeonatos, Evans encontró la regularidad necesaria para alcanzar la corona. Su campaña comenzó con un segundo puesto en Montecarlo, detrás de Solberg, y continuó con una victoria en Suecia. Aunque sufrió contratiempos en Kenia y Croacia, recuperó el liderazgo del campeonato en Canarias y lo conservó hasta el final.
El triunfo en Japón fortaleció su posición, pero la segunda mitad de la temporada modificó el escenario. Mientras el galés intentaba administrar su ventaja, sus compañeros comenzaron a reducir las diferencias.
Solberg y Pajari: dos caminos hacia la lucha por el título
Oliver Solberg había comenzado el año con una victoria en Montecarlo, durante su primera temporada completa como piloto Rally1 de Toyota. Sin embargo, distintos contratiempos interrumpieron su progresión y lo obligaron a recuperar terreno.
El sueco encontró continuidad con los segundos puestos de Portugal, Estonia y Finlandia, antes de conseguir en Chile su segunda victoria del campeonato. Ese resultado lo devolvió a la disputa por el título cuando solamente restaba una competencia.
Sami Pajari protagonizó una evolución diferente. Después de sumar podios durante la primera mitad del calendario, consiguió su primera victoria absoluta en Estonia y repitió el resultado en Finlandia y Paraguay.
Junto a Marko Salminen, se convirtió en el primer binomio de la historia del WRC en conseguir sus tres primeras victorias mundialistas de manera consecutiva.
La progresión del finlandés transformó una temporada de aprendizaje en una candidatura al campeonato. Evans ya no tenía un solo perseguidor: dos integrantes de la nueva generación estaban en condiciones de disputarle la corona.
Cerdeña: una definición hasta las últimas curvas
La cancelación del Rally de Arabia Saudita convirtió a Cerdeña en la última fecha del calendario. Evans llegó con 230 puntos, seguido por Pajari con 213 y Solberg con 209. Los tres mantenían posibilidades matemáticas de consagrarse.
El desarrollo de la competencia favoreció inicialmente a los perseguidores. Solberg asumió el liderazgo durante el sábado, mientras Pajari se mantenía entre los primeros y Evans intentaba limitar la pérdida de puntos.
El domingo, un pinchazo en la PE16 obligó al galés a detenerse para cambiar una rueda. La definición quedó concentrada en la Power Stage de Sassari–Argentiera, de 7,10 kilómetros.
Evans completó el tramo y sumó tres puntos adicionales. Solberg, que necesitaba superar su tiempo para quedarse con el campeonato, llegó a disponer de una ventaja de 1,9 segundos cuando restaba poco más de un kilómetro.
Pero a pocas curvas del final, el sueco se abrió demasiado y terminó fuera del camino, sobre la arena. Logró reincorporarse y conservar la victoria del rally, aunque perdió los segundos necesarios para conquistar el título.
Evans y Scott Martin se consagraron campeones mundiales por primera vez.
La clasificación final reflejó la magnitud de la disputa: Evans terminó con 243 puntos, Solberg con 238 y Pajari con 237.
El campeón consiguió dos victorias, frente a las tres obtenidas por cada uno de sus perseguidores. La diferencia estuvo en la continuidad de resultados que Evans logró sostener durante el campeonato, mientras Solberg y Pajari alternaron actuaciones destacadas con etapas de menor cosecha de puntos.
La temporada confirmó que la experiencia continúa siendo determinante, pero también dejó en evidencia la evolución de dos pilotos que ya demostraron estar preparados para disputar el máximo título.
Con un nuevo reglamento previsto para 2027, el Campeonato Mundial afrontará una transformación técnica. Sin embargo, la rivalidad deportiva que dejó 2026 plantea una expectativa igualmente importante.
Evans consiguió el título que llevaba años persiguiendo. Solberg y Pajari demostraron que la próxima generación ya está preparada para luchar por él.
Por Belén Bustos
Fotografía Red Bull Content Pool