Mina Clavero será sede de la segunda fecha del Rally Argentino junto a la segunda cita del FIA Rally Sudamericano. No es una cita más: es una de las pruebas con mayor peso específico del año, tanto por su historia como por el contexto deportivo actual, con la presencia de binomios nacionales de gran referencia como la participación de tripulaciones internacionales.
Un itinerario que exige desde el primer kilómetro
La actividad comenzará el jueves con verificaciones y reconocimientos, mientras que el viernes concentrará el primer contacto real con el ritmo de carrera. El shakedown se disputará en el Burródromo de Mina Clavero, entre las 10:00 y las 13:00, dividido por clases, antes de la rampa de largada promocional frente al Casino a las 20:00.
La Etapa 1, el sábado, propone un recorrido técnico y exigente con sectores clásicos como Tala Cañada – Río Jaime, El Cruce – Ambul, El Mirador – Cuesta de San Luis y Nido del Águila – Aeródromo, acumulando más de 93 kilómetros cronometrados en la jornada.
El domingo, la definición mantendrá esa lógica con tramos como El Faro – San José, Ciénaga de Allende – Mina Clavero y el cierre en Giulio Cesare – Mina Clavero, que funcionará como Power Stage. En total, el rally superará los 175 kilómetros de velocidad pura, sobre caminos que históricamente han sido referencia tanto para el Argentino como para el rally internacional.
Antecedentes recientes que marcan el contexto
El historial reciente dentro de este formato conjunto refleja la paridad y el crecimiento de la región. En 2023, Alejandro Cancio junto a Diego Cagnotti marcaron el ritmo; en 2024, Fabrizio Zaldívar y Marcelo Der Ohannesian se quedaron con la general; mientras que en 2025, Miguel Baldoni y Gustavo Franchello consolidaron su dominio.
El factor WRC: una presión implícita
La duda sobre el regreso del WRC a Argentina vuelve a colocar a este tipo de eventos bajo una lupa distinta. No solo por el interés del público, sino porque cada fecha con proyección internacional funciona como una vidriera directa.
Para equipos, pilotos y organización, el desafío es claro: sostener estándares. Desde la calidad deportiva hasta la respuesta logística, pasando por la seguridad y la convocatoria. Mina Clavero, en ese sentido, es una plaza que ya tiene antecedentes y que vuelve a posicionarse como argumento dentro de esa discusión.
Por Belén Bustos
Fotografía Maximiliano Sanabria
