Oliver Solberg volvió a demostrar por qué es uno de los grandes protagonistas del Rally de Montecarlo 2026. En una especial caótica, cambiante y extremadamente traicionera, el sueco se salió del camino, impactó contra una valla, atravesó un campo… y aun así terminó ganando la PE12 para sostenerse como líder sólido de la competencia.
Desde la segunda etapa del jueves por la noche, Solberg ha marcado el ritmo del rally, construyendo una ventaja que parecía bajo control. Sin embargo, el segundo paso por La Bréole / Bellaffaire se encargó de romper cualquier ilusión de tranquilidad. Retrasos en el ingreso a la prueba especial complicaron el trabajo de los equipos de notas, y eso se reflejó de inmediato en el clasificador: la mitad de los Rally1 cometieron errores.
En el caso del piloto de Toyota Gazoo Racing, todo se desató cuando perdió repentinamente la parte trasera del coche en una curva a la izquierda. El Toyota salió de la trazada, atravesó una valla y terminó dentro de un campo. Solberg logró girar el auto, volver a cruzar la valla y reincorporarse a la especial sin mayores daños.
Lejos de perder tiempo, sorprendió a todos: ganó la etapa por 1,9 segundos sobre Elfyn Evans y mantuvo una ventaja general de 1m04,7s sobre su compañero de equipo.
“No sé qué pasó allí, pero tuve mucho cuidado durante toda la etapa”, dijo Solberg, “Tenía surcos en mis notas de ritmo. Simplemente intentaba seguirlos y en una salida había nieve y no lo sabía. Tuve suerte. Mucha suerte”.
Detrás, Elfyn Evans también sobrevivió a una de las pruebas más difíciles del rally. Si bien cedió tiempo ante Solberg, logró estirar diferencias en la lucha por el segundo puesto frente a Sébastien Ogier, a quien ahora supera por 26,6 segundos.
Ogier, múltiple campeón del mundo, eligió una estrategia conservadora ante condiciones que consideró extremas. “Me rendí”, explicó Ogier, “No quería que llegara a esa condición. Era prácticamente imposible de pilotar”.
Evans tampoco ocultó lo complicado del tramo: “Increíble, realmente increíble. Crees que está mejorando y de repente sientes un tic nervioso en el coche; es horrible”.
Hyundai también sufrió en La Bréole / Bellaffaire. Thierry Neuville protagonizó un trompo y fue contundente en su análisis: «Fui un pasajero de principio a fin. No tenía control».
Adrien Fourmaux, su compañero de equipo, también hizo un trompo, aunque logró rescatar un valioso cuarto mejor tiempo. Grégoire Munster completó el top cinco a pesar de su propia pirueta, en una especial donde mantenerse en el camino ya era un logro.
Munster consiguió además superar a Takamoto Katsuta en la etapa, en un tramo marcado por un hecho poco habitual: el navegador de Katsuta, Aaron Johnston, leyó información desde su teléfono móvil en lugar del libro de notas en los kilómetros finales, tras recibir datos actualizados del equipo de ruta. “Aaron hizo un buen trabajo”, dijo Katsuta.
La lista de damnificados se completó con Hayden Paddon, quien perdió más de cuatro minutos tras salirse del camino y necesitar la ayuda de los espectadores para regresar, cayendo fuera del top 10. Sami Pajari, en tanto, se estrelló al inicio de la especial, desviándose hacia un banco de nieve y luego impactando contra un árbol.
La última prueba especial de la segunda etapa, el Circuito de Mónaco, Adrien Fourmaux ganó la primera etapa del Campeonato Mundial de Rally en Mónaco desde 2008 y Oliver Solberg continua firme en la clasificación general, con una ventaja de 59,3 segundos sobre Elfyn Evans y 1m25s3d sobre Ogier.
El domingo 24 a partir de las 04:05 hs (Argentina) larga la última etapa de Montecarlo con la disputa de dos pruebas especiales que se corren en dos pasadas: Col de Braus / La Cabanette (12,5 km) y La Bollène-Vésubie / Moulinet (23,45 km), siendo este último el Power Stage.
Por Belén Bustos
Créditos fotográficos: Honza Froněk
