El comienzo del Rally Safari de Kenia dejó una primera jornada cargada de drama y condiciones extremas. Tras disputarse las primeras especiales del jueves, Oliver Solberg se colocó al frente de la clasificación general y encabezó un contundente 1-2-3-4-5 de Toyota, en un arranque que reflejó tanto el rendimiento de los GR Yaris Rally1 como la dificultad que impusieron los caminos africanos desde el primer tramo.
La acción comenzó con un escenario completamente alterado por la meteorología. Un fuerte aguacero previo al SS1 Camp Moran transformó lo que ya se perfilaba como una especial clave en un verdadero monzón, con barro y visibilidad reducida que complicaron la conducción. En ese contexto, quienes partieron más adelante en el orden de largada encontraron mejores condiciones de pista.
Solberg estableció rápidamente una diferencia importante sobre sus rivales y completó el tramo con 30 segundos de ventaja sobre su compatriota Elfyn Evans, actual líder del campeonato. Ningún otro piloto logró mantenerse a menos de un minuto del registro del líder, mientras que el Rally1 más retrasado en ese sector, el de Josh McErlean, cedió 3m57.1s.
La segunda especial del día, SS2 Mzabibu, presentó un panorama diferente. El tramo fue más corto y con condiciones de piso más estables, lo que permitió a los pilotos atacar con mayor confianza. Sin embargo, las diferencias generadas en el primer tramo fueron determinantes y la clasificación prácticamente no sufrió modificaciones.
Oliver Solberg volvió a mostrarse sólido y amplió ligeramente su ventaja tras superar por 3.3 segundos a Evans, cerrando la jornada con 33.3 segundos de diferencia sobre el Toyota GR Yaris Rally1 número 33. Detrás de ellos, Sébastien Ogier marcó el ritmo para sostener el tercer lugar, consolidando otro escalón del dominio de Toyota.
Takamoto Katsuta se ubicó cuarto pese a disputar toda la primera especial sin intercomunicador, mientras que Sami Pajari completó el quinto puesto, cerrando así un arranque perfecto para la estructura japonesa con los cinco primeros lugares de la clasificación.
La jornada también dejó contratiempos para varios protagonistas. Tres autos de Hyundai y el Ford M-Sport de McErlean sufrieron problemas de temperatura, lo que condicionó su rendimiento en estas primeras especiales del rally.
Entre quienes lograron capitalizar estas dificultades apareció Jon Armstrong, que avanzó hasta el séptimo puesto al superar a Adrien Fourmaux. El británico quedó a 10,3 segundos de Thierry Neuville y con 5,9 segundos de ventaja sobre el piloto francés. Esapekka Lappi ocupa el noveno lugar, mientras que McErlean quedó fuera del top diez.
En la categoría WRC2, Gus Greensmith lidera la clasificación y completa el top diez absoluto, aunque con una ventaja mínima de tres segundos sobre Diego Domínguez. Más atrás aparece Andreas Mikkelsen, que regresó a la categoría pero perdió tiempo tras quedarse sin líquido limpiaparabrisas en el primer tramo, lo que dejó su parabrisas cubierto de barro y lo relegó a 1m40.3s del líder.
El Rally Safari apenas comenzó, pero el inicio dejó claro que las condiciones africanas no tardaron en marcar diferencias y que Toyota arrancó el fin de semana con una clara demostración de fuerza en los caminos de Kenia.
Por Belén Bustos
Créditos: Honza Froněk
