Oliver Solberg continúa escribiendo su propio guion en el Rally de Montecarlo. En su primera participación como piloto Rally1 de temporada completa, el joven referente de Toyota Gazoo Racing firmó este viernes otra actuación de enorme solidez, temple y velocidad, que le permitió ampliar su diferencia al frente de la clasificación general a más de un minuto tras nueve exigentes pruebas especiales disputadas en los Alpes franceses: «Amplié mi ventaja, así que estoy feliz. Es tan complicado todo el tiempo», expresó el sueco.
Después de un jueves nocturno cargado de tensión, el viernes propuso un escenario completamente distinto: seis tramos marcados por la inestabilidad climática y un piso que mutó constantemente. La mañana ofreció sectores con nieve y aguanieve, mientras que por la tarde el barro, el agua estancada y los profundos surcos pusieron a prueba la lectura de carrera, la elección de neumáticos y, sobre todo, la capacidad de adaptación de las tripulaciones.
En ese contexto, Solberg volvió a destacarse. Abrió la jornada marcando el mejor tiempo en la PE4, dejando en claro que no estaba dispuesto a especular. Incluso un pinchazo en la rueda delantera izquierda durante el primer paso por Saint-Nazaire-le-Désert / La Motte-Chalancon no alteró su hoja de ruta. Lejos de limitarse a administrar, respondió de inmediato, volvió a marcar el ritmo en los dos tramos siguientes y retomó un control firme de la competencia.
Su capacidad para absorber los golpes y transformar la adversidad en rendimiento fue una de las claves del día. Con paso sereno, sin errores visibles y con un Toyota GR Yaris Rally1 cada vez más afinado a su estilo, el sueco cerró la jornada con una ventaja de 1m08s4, consolidándose como el gran protagonista del rally.
Detrás suyo, el viernes se transformó en una batalla abierta y cambiante por la segunda posición. Elfyn Evans había terminado el jueves con 24,4 segundos de diferencia sobre su compañero de equipo, Sébastien Ogier, pero ese margen comenzó a erosionarse tramo a tramo. Evans logró recortar brevemente la brecha con Solberg al imponerse en las especiales 5 y 8, aunque nunca pudo despegarse definitivamente del múltiple campeón del mundo.
Ogier, fiel a su estilo, fue construyendo su ataque sin estridencias. La ofensiva se cristalizó en la exigente etapa nocturna de La-Bâtie-des-Fontes / Aspremont, donde firmó un registro fulgurante que le permitió dejar la lucha interna de Toyota al rojo vivo. Al cierre del día, la diferencia entre ambos quedó reducida a apenas 6,5 segundos.
Evans describió una jornada de sensaciones fluctuantes, en la que los surcos, el barro y la visibilidad reducida complicaron la toma de riesgos y la lectura del nivel real de adherencia, en un Montecarlo que volvió a exhibir su versión más traicionera.
Más atrás, Adrien Fourmaux sostuvo el cuarto puesto, aunque su ubicación final no reflejó la complejidad de su día. El piloto de Hyundai debió convivir con reiterados problemas electrónicos que afectaron tanto la bomba de combustible como el freno de mano de su i20 N Rally1. A pesar de eso, logró mantenerse competitivo y cerrar la etapa con más de un minuto de margen sobre su compañero Thierry Neuville.
La jornada del belga estuvo marcada por un fuerte golpe en la PE9, cuando un corte embarrado lo arrastró hacia una zanja a poco más de dos kilómetros de iniciada la especial. Con la ayuda del público pudo volver al camino, aunque perdió más de tres minutos y cayó al quinto puesto de la general. Al final del día, Neuville resumió su especial con crudeza, calificándola como “una lucha”, reflejando el desgaste físico y mental que impuso el terreno.
El sexto lugar quedó en manos de Jon Armstrong, quien tras sufrir con los neumáticos en los primeros tramos, optó por una estrategia claramente conservadora en la última pasada. El planteo dio resultado: el británico llevó el M-Sport Ford Puma Rally1 hasta el final sin sobresaltos mayores, en un día donde sobrevivir fue, para muchos, una victoria en sí misma.
Hayden Paddon completó la séptima posición con un enfoque cauteloso pero progresivo. El piloto de Hyundai atravesó una detención en la PE9, pero capitalizó los kilómetros para ganar confianza con el i20 N Rally1 y cerrar una jornada constructiva.
Por detrás, los protagonistas de WRC2, Léo Rossel, Eric Camilli y Nikolay Gryazin, se ubicaron dentro del top diez, aprovechando un viernes de alta exigencia para escalar en la general.
No todos lograron sortear los obstáculos. Takamoto Katsuta padeció uno de los días más complejos del rally, condicionado por reiterados inconvenientes con los neumáticos y una falla en la dirección asistida que lo relegaron hasta la duodécima posición. Josh McErlean, en tanto, quedó fuera de carrera tras deslizarse en la PE9.
Este sábado, el Rally de Montecarlo dejará Gap y tomará rumbo al sur, en dirección a Mónaco. El itinerario propone cuatro pruebas especiales, largando a las 04:31 hora de Argentina, con un cierre especial: una súper especial dentro del Principado, que volverá a poner bajo los reflectores a un rally que, una vez más, no da respiro.
Por Belén Bustos
Créditos fotográficos: J. Pérez Alonso
